Metodología

 

 

Fase 1: disponibilidad de las categorías gramaticales

¿Qué palabras se producen con mayor disponibilidad cuando un hablante oye nombre y verbo?

Durante esta fase se diseñarán las pruebas de disponibilidad gramatical y se aplicarán sobre una muestra de adultos – jóvenes lo suficientemente representativa y adecuadamente estratificada. Las pruebas serán anónimas, tendrán carácter escrito y constarán, al menos, de dos partes: una parte dedicada a la recogida de respuestas en torno a las categorías Verbos y Nombres, y una segunda parte destinada a la obtención de los datos sociológicos de los participantes para la posterior caracterización de la muestra. En cuanto al carácter escrito de la prueba, se llevará a cabo un cuidadoso proceso de diseño y selección de la muestra de estudio a fin de anular la influencia de dicho factor metodológico, investigada previamente en Borrego Nieto y Hernández Muñoz (2004); Hernández Muñoz (2010); Tomé Cornejo (2015) y Tomé Cornejo (en preparación).

Los participantes dispondrán de un tiempo limitado de respuesta para cada categoría. Con el objetivo de analizar cómo evoluciona la producción de ejemplos en las categorías en relación con el tiempo, las hojas de respuestas presentarán varias columnas y el tiempo de respuesta para cada categoría se dividirá en pequeños intervalos, que serán controlados mediante una señal auditiva. Así, después de leer el nombre de la categoría para la que deben aportar ejemplos, los participantes comenzarán anotando sus respuestas en la primera columna e irán cambiando a las sucesivas cuando se les indique hasta agotar todo el tiempo concedido.

Una vez recogidos los datos, se transcribirán, se lematizarán de acuerdo con unos criterios de edición y homogeneización previamente establecidos y se procesarán para obtener los índices de disponibilidad de los vocablos y otras medidas cuantitativas como el promedio de respuestas por informante. A continuación, los análisis que se llevarán a cabo durante esta primera fase consistirán, por un lado, en el análisis cuantitativo de la producción léxica de la disponibilidad gramatical y de su evolución temporal (cotejando los resultados con los de la disponibilidad léxica tradicional), y, por otro, en un análisis cualitativo de las respuestas proporcionadas por los informantes. Los nombres y verbos más disponibles se clasificarán de acuerdo con sus características léxico-semánticas y morfológicas a fin de determinar qué clases o subclases de nombres y verbos resultan más disponibles, y se analizarán las estrategias que los participantes han ido poniendo en marcha para recuperar eficazmente los términos solicitados. Con este objetivo se analizarán dos estrategias fundamentales: la creación de agrupaciones en el marco de la categoría propuesta como estímulo (clusters) y la realización de saltos entre las subcategorías evocadas (switches). Finalmente, se crearán representaciones de grafos a partir de los nombres y verbos más disponibles. Estas representaciones consisten en redes de nodos conectados a través de aristas (los grafos), que reflejan las relaciones subyacentes en los corpus de disponibilidad. Los nodos son los vocablos disponibles y las aristas expresan las relaciones entre nodos.

Fase 2: disponibilidad combinatoria

¿Qué secuencias sintácticas se generan a partir de los nombres y verbos más disponibles?

A partir de los resultados de la fase 1 y de la categorización léxico semántica y morfológica realizada, se diseñará una prueba similar de producción en la que los hablantes tengan que generar secuencias con los sustantivos y los verbos más disponibles en general y, dentro de cada categoría, con los ítems más disponibles de cada subcategoría: por ejemplo, los sustantivos concretos más disponibles, los sustantivos abstractos más disponibles, los sustantivos en singular más disponibles, los sustantivos en femenino más disponibles, los verbos de acción más disponibles, los verbos de estado más disponibles, los verbos en presente más disponibles, etc. Según se ha señalado previamente, el tipo de tarea que se diseñará para esta fase tomará como referencia, sin dejar de atender otras, las pruebas de producción de oraciones a partir de palabras-estímulo empleadas por Davidson et al. (2003), Thornton y Light (2007), Sevilla et al. (2008) o Véliz et al. (2013), entre otros.

El objetivo de esta fase es analizar la disponibilidad combinatoria tanto cuantitativa como cualitativamente. En el plano cuantitativo, se examinará el número total de secuencias generadas por los hablantes a partir de cada categoría (por ejemplo, si los verbos de acción como beber estimulan la producción de más secuencias que los verbos de estado como sentir), así como la longitud media de enunciado, parámetro ampliamente utilizado para medir la productividad lingüística en los estudios de adquisición del lenguaje (por ejemplo, si las secuencias generadas a partir de verbos de acción son más extensas que las generadas a partir de verbos de estado).

En el plano cualitativo, se analizará la naturaleza de las combinaciones generadas por los hablantes a partir de tales estímulos: por ejemplo, si a partir de un nombre (perro) producen un sintagma nominal (mi perro, el perro de mi madre) o una oración (El perro persigue al gato) o el tipo de estructura argumental que construyen a partir de un verbo: qué funciones sintácticas y papeles temáticos son evocados (por ejemplo, si a partir de leer generan una secuencia con sujeto agente y objeto paciente como Ana lee un libro, una oración con sujeto agente pero sin objeto explícito como Ana lee por las noches, o un sintagma verbal no conjugado como leer mucho.

Fase 3: validación experimental

¿Cómo se procesan los nombres y verbos más disponibles y las secuencias que estos generan?

La tercera fase del presente proyecto se propone validar de forma experimental los datos obtenidos durante las fases 1 y 2 en relación con la disponibilidad cognitiva de diferentes subclases de las categorías gramaticales de nombre y verbo en adultos jóvenes. Estas pruebas están basadas en el protocolo estandarizado para la medición del seguimiento ocular o eye-tracking, técnica que se rige por una serie de indicaciones muy concretas, tanto para la preparación (por ejemplo, la calibración de la mirada o la posición del participante) como para su realización (la tipología de las pruebas, el avance de la prueba, etc.) y que obedece a un diseño estándar, exhaustivamente descrito en la bibliografía científica (Sedivy, 2010; Loureda et al., 2013; Ivanova, 2017; Ivanova y Bello, 2019), con una base metodológica validada y de referencia.

Partiendo de estos protocolos, la validación de los datos obtenidos se realizará mediante inclusión de ítems de validación en las pruebas de seguimiento ocular (cf. Ivanova, 2017, 2019), en las que habitualmente los ítems de validación se incluyen como dobletes con los mismos índices de disponibilidad que permitirán descartar los falsos positivos y verificar el margen de desviación de los costes cognitivos asociados al procesamiento lingüístico.

Se plantean dos subfases experimentales:

    • subfase experimental I: evaluación contrastiva intracategorial e intercategorial;
    • subfase experimental II: evaluación contrastiva intercategorial a nivel combinatorio;

cuyo objetivo general es verificar los grados de disponibilidad cognitiva (de mayor a menor) de nombres y verbos en función de sus subclases y contexto de uso.

El objetivo específico de la subfase experimental I es comprobar si la respuesta cognitiva del hablante adulto joven, tomado como hablante normativo, se manifiesta a nivel del procesamiento lingüístico de acuerdo con el orden de la categorización de ambas categorías gramaticales obtenido durante la fase 1 del proyecto. Para ello, una muestra representativa de hablantes adultos jóvenes se someterá a un experimento de seguimiento ocular (eye-tracking) y medición de tiempo de respuesta, que evaluará la fijación de los participantes en los ítems presentados por pares. Los pares contrastados serán:

    • nombrex – nombrey, donde x e y son diferentes clases morfológicas y categorías léxico-semánticas;
    • verbox – verboy, donde x e y son diferentes clases morfológicas y categorías léxico-semánticas;
    • nombrex – verboy, donde x e y son índices de disponibilidad obtenidos durante la fase 1.

El objetivo final de la subfase experimental I es comprobar, mediante resultados de pruebas de elicitación del procesamiento e integración cognitiva, la validez de los datos relativos a la organización de la disponibilidad de diferentes categorías gramaticales en función de su categorización léxico-semántica y morfológica (validación de la fase 1). Para ello, se medirán los tiempos invertidos ([ms]) por los hablantes en el procesamiento sintagmático de estímulos (a., b. y c.) a través de la medición de la variable first-pass reading time y los tiempos invertidos ([ms]) en la descodificación e integración semántica y sintáctica a través de la medición de la variable second-pass reading time. Estas variables, cuyos valores se ofrecen como resultado básico del seguimiento ocular, reflejan los costes de procesamiento que un hablante emplea en la comprensión de un input lingüístico en dos niveles distintos:

    • el nivel de procesos bajos, que corresponde al reconocimiento del estímulo como un ítem lingüístico (la mayor atención, por tanto, se desvía hacia el estímulo que se reconoce más rápido y es, normalmente, un nombre);
    • el nivel de procesos altos, que corresponde a la integración semántico-sintáctica de los estímulos lingüísticos (el mayor tiempo de procesamiento recae sobre el estímulo de más complejidad para la integración combinatoria y suele ser un verbo).

El objetivo específico de la subfase experimental II es comprobar la respuesta cognitiva y los costes de procesamiento de los hablantes adultos jóvenes ante la evidencialidad combinatoria de nombres y verbos en sus diferentes clases, formas y categorización léxico-semántica. Para ello, una muestra representativa de hablantes adultos jóvenes se someterá al segundo experimento de seguimiento ocular (eye-tracking), que evaluará la distribución de los costes de procesamiento cognitivo tanto a nivel primario o bajo (integración sintagmática) como a nivel secundario o alto (integración semántica y sintáctica) a partir de estímulos secuenciales. Dichos estímulos secuenciales se compondrán a base de los resultados combinatorios obtenidos durante la fase 2 del proyecto. El objetivo final de la subfase experimental II es determinar la correlación entre diferentes combinaciones gramaticales con diferente grado de disponibilidad de sus componentes y el grado de dificultad de su reconocimiento, integración y procesamiento cognitivo.